viernes, 22 de noviembre de 2013

Tiendas de la Kermés Bufona

En la Kermés Bufona del Cirkótico, antes de la función, los visitantes tienen la posibilidad de descubrir las diferentes tiendas que rodean la gran carpa.
Son muchas, de diversos tamaños y formas. ¡Te invitamos a conocerlas!

Globósfera

Es una esfera de cristal de más de diez metros de altura, a la que se accede por una escalinata ubicada en su base. Desde el exterior, sólo se ven visitantes caminando como astronautas por la superficie interna. Una vez adentro, se puede contemplar un hermoso horizonte de árboles y flores silvestres, donde una catarata vuelca un inmenso caudal de agua en un río ondulado. Alguien dijo haber visto por allí siete dinosaurios saciando su sed, ¡pero no nos hacemos cargo de este rumor!).
Cientos de mariposas luminosas revolotean en un ambiente cálido que huele a recuerdos, con tintes de nostalgia. Los sonidos de la naturaleza, el ruido del agua y el aleteo de los pájaros permiten a los gardiens sentirse como en casa. Pues es una fiel reproducción de Gardon.


Chaskicueva

Es un comercio subterráneo donde se consiguen muchos de los artículos, un tanto disparatados y otro tanto absurdos, usados por los Leñadores de Bonsái durante la función. Un sinnúmero de objetos, abarrotados en estanterías y repisas, despiertan la curiosidad de los niños (y los no tan niños también), a saber: anteojos que prometen ver a través de las paredes, colmillos de vampiro que desprenden sangre al morder, bombitas de estruendo silenciosas, narices postizas que chorrean mocos pegajosos, hasta pelucas y bigotes que crecen solos. ¡Y la infaltable crema multipelos, que al abrir la tapa hacia la derecha fortifica el crecimiento del cabello, y, de modo contrario, al abrir la tapa hacia la izquierda, impide que los mismos crezcan!


Villa Encantada

Es una ciudad en miniatura, construida con espejos. En el interior se pueden ver objetos o personas reflejadas en los cristales, que al voltear desaparecen como por arte de magia. Espejos que estiran y adelgazan, otros que te reflejan hablando aunque permanezcas en silencio y ¡algunos que te transforman en animales! (es muy gracioso ver cómo la gente intenta acariciarlos). Resulta de difícil recorrido, porque es casi como un laberinto, cuando uno cree haber encontrado la salida, siempre vuelve a comenzar.


Tienda de Adivinación

Dentro de una tienda decorada con apliques de astros y cortinas de organza blanca, Madame Coquette realiza los más inesperados e increíbles vaticinios. Puede, sin dificultad alguna, descifrar los asientos del café o leer las líneas de la mano. A su vez, es asistente del mago Eterius Juventus durante su número de actuación. La lectura del pasado o del futuro es una virtud que todos quisiéramos ostentar, por eso la profetisa recibe un enorme número de visitantes ansiosos por develar su suerte. ¡Entre ellos los artistas del Cirkótico! Aquí va la lectura que hizo a algunos de ellos:

Señor Sherman Strauss: al presentador le gusta mucho el fútbol, ¡y realizar apuestas! La profetisa le advirtió que éstas le acarrearían grandes problemas en el fututo. Por el momento ha decidido evitar las contrariedades, encomendando esa tarea a… ¡su loro Glaucón!

Popiée Richaux: pronto padecerá un brote alérgico en su bello rostro. A raíz del desalentador vaticinio, cada mañana se despierta dos horas antes para limpiar su cirkomóvil seis veces al día. ¡Sin lugar a duda, el más pulcro del campamento!

Eterius Juventus: el vanidoso mago en poco tiempo sufrirá un problema de copas. Desde el día de la predicción evita los trucos de magia que incluyen naipes, no participa de los torneos tontos que organiza Vulgarcito (y que antes adoraba ganar, incluso haciendo trampas, pues el trofeo era un cáliz dorado que ostentaba desde la ventana de su cirkomóvil), no se sube a la copa de los árboles, ni usa sombreros de copa.

Ema: el amor golpeará la puerta de su corazón, Madame Coquette no quiso precisar si sería correspondida. Ahora anda escabulléndose por los rincones, intentando averiguar quién será su príncipe azul. Aunque Tadeo ya le advirtió que, si el supuesto príncipe azul llamara a su puerta, ella probablemente disentirá en la tonalidad de azul que dicho candidato ostentará.

Tadeo: Coquette se resistió a dar el presagio que las líneas de su mano vaticinaban, finalmente le confió que pronto recibiría formación en un arte milenario. Desde entonces intenta cooperar en todos los números de los ensayos, pero sin mucho éxito, ya que estropea todos y cada uno de ellos.

Leonordis Richaux: la profetisa pronosticó que el silencio y la meditación aportarían una mayor elongación en su presentación como contorsionista. La niña no entiende por qué a partir de la implementación de nuevas técnicas de relajación, todos los artistas del circo estrechan la mano de Coquette, y algunos… ¡hasta le dan dinero!

Rouge: ante la insistencia por saber quién fuera en otra vida, Coquette le develó que, probablemente haya sido… la primera reina de Inglaterra. Luego de semejante revelación, el maquillador insiste en que lo llamen “¡Su Alteza Real!”, trata al resto como súbditos, e insiste en conseguir el patrocinio de un abogado para reclamar su legítimo derecho al trono. Hasta el momento ninguno accedió a su petición.

Vulgarcito: Luego de la revelación a Rouge, quiso saber si él también había pertenecido a la nobleza. ¡Pero no tuvo suerte! Madame Coquette le dijo que en su anterior vida había sido… ¡la costurera de la reina! Ahora Rouge anda tras él reclamando que zurza sus calcetines.


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